Por si quieren leer algo diferente hoy domingo, les presento otro de mis cuentos cortos, espero que no les aburra en demasía.
“Seres de Luz y Color”
Por: Arturo Pérez Arteaga :.

La conocí por una gran coincidencia de esas que te cambian la
vida, yo iba en busca de ayuda por una asesoría y me encontré a la
poeta, a pesar de no conocerla y parecerme algo arrogante me ayudó mucho más de
lo que yo esperaba. A partir de allí nos hicimos grandes amigos, me incluyó en
su círculo y yo me sentía feliz de estar, como si hubiese pertenecido allí
incluso antes de nacer. Compartimos muchas vivencias, razonamientos, apegos,
aprehensiones y hasta locuras.
Con el tiempo, comencé a advertir que algo no andaba bien con mi
amiga dentro del círculo, en ocasiones la notaba difuminada, en otras traslúcida,
algo etérea, pero a pesar de eso mi conciencia de ella seguía siendo la misma,
no dejé que ninguna interrupción o alteración de la luz, me robara su
presencia.
Ayer, como es nuestra costumbre desde hace ya algún tiempo, fui al encuentro de la poeta y todos nuestros amigos comunes pero ella no estaba, otra vez no estaba y tuve que aceptarlo, no sé en que momento ni por qué razón ocurrió, pero lo cierto es que pasó y lo noté muy tarde, mi amiga ya no era más y en su lugar sólo quedó una mancha oscura, indigna de su pasado de luz y color.
Ayer, como es nuestra costumbre desde hace ya algún tiempo, fui al encuentro de la poeta y todos nuestros amigos comunes pero ella no estaba, otra vez no estaba y tuve que aceptarlo, no sé en que momento ni por qué razón ocurrió, pero lo cierto es que pasó y lo noté muy tarde, mi amiga ya no era más y en su lugar sólo quedó una mancha oscura, indigna de su pasado de luz y color.
-APA-
bueno
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