Medios de Comunicación. ¿Un tirano de los nuevos tiempos?
Por: Arturo Pérez Arteaga:.

Concebidos como la gran solución de interconexión
humana, hoy llegan a casi todos los rincones del planeta de muchas maneras con
mensajes de entretenimiento, en la mayoría de los casos, e informativos o de
formación en los menos.
Su nacimiento, ubicado en el siglo XX le abrió a la
humanidad un conjunto de posibilidades infinitas de aprovechamiento y su
desarrollo ha sido vertiginoso al punto que cada día vemos nuevos avances que
nos hace pensar que seguirá evolucionando de forma infinita.
El uso de los medios de comunicación de masas en
beneficio de la humanidad, ha registrado logros importantes y sería mezquino no
mencionarlos, la TV
educativa por ejemplo, aunque muy poca, en comparación con otros usos que ha
tenido este medio, la tele medicina, las trasmisiones vía satélite y esto por
sólo nombrar algunos, han tenido avances significativos y reconocidos por los
organismos internacionales destinados a esos fines. Lamentablemente estos
medios, por esa gran capacidad de penetración que los caracteriza, también
pueden ser portadores de virus alienantes y contaminantes a cualquier nivel
social y en todos los sentidos de la vida de las personas. Vemos por ejemplo,
como la influencia de la televisión puede definir tendencias en la moda, en los
gustos por ciertos artículos o formas de consumo incluso por la conducta de
ciertos grupos denominados “target” de consumo.
Los medios de comunicación masivos o “mass
media” como he leído que se trata el tema, se han convertido en la vía
para que, quien tenga los recursos económicos, envíe el mensaje que mejor le
parezca, o mejor le convenga a una masa que en ocasiones está indefensa y a la
merced de intereses, oscuros o desconocidos por decir lo menos, como es el caso
de los niños, niñas y adolescentes. El bombardeo ha sido sistemático e indetenible,
la industria del entretenimiento ha invertido enormes cantidades de dinero
para, en primera instancia, conocer los gustos y las tendencias de las
poblaciones y luego, para influir de forma clara y definitiva los hábitos de
consumo y así “construir” un mercado
dependiente y alienado, incapaz de pensar por su propia cuenta o de decidir
libre y espontáneamente.
Con el tiempo, los medios se han especializado, y
observamos en la televisión canales que se dirigen exclusivamente a ciertos
grupos. Así tenemos dentro de un gran etcétera: canales de telenovelas, para
niños, deportivos, de comida, para adolescentes, religiosos, esotéricos, de
noticias y lo que considero mas perverso, canales de televisión para bebés
(pocas cosas me imagino mas invasivas de la privacidad de un inocente que
esta). La especialización no está orientada sólo a dar a cada quien lo que “busca”
o “quiere” sino a tener consumidores bien
definidos, para evitar perder tiempo y dinero en publicidad que llegue a un
destino poco fértil, en el término mercantilista y consumista de la palabra.
Nótese que he resaltado palabras como “Busca”
o “Quiere”
porque ante el intenso bombardeo de publicidad directa, indirecta o subliminal,
en ocasiones, cada vez más frecuentes es muy difícil determinar con certeza
científica si el origen de la búsqueda de un consumidor, se basa en una
necesidad real, surgida de su vida cotidiana o si por el contrario se trata de
una necesidad impuesta o inoculada a
partir de las muchas horas que le dedica al principal invasor de la privacidad
de sus hogares, que constituye el televisor. Algunas familias incluso, hacen
girar su vida hogareña en torno a ese aparato y la única manera de reunirlos es
a la hora de algún programa determinado que sea del gusto de todas y todos, esto,
cuando tiene la suerte de contar con un solo aparato, porque de otra manera, al
tener mas de uno en el hogar, la reunión familiar es prácticamente imposible o
inexistente.
Los medios audiovisuales además, son un buen caldo de
cultivo para la inoculación de la propaganda y/o publicidad subliminal en los
países cuya legislación no está preparada para regularla. O en los pueblos que
no están preparados para detectarla y combatirla. Este tipo de publicidad puede
ser y ha sido utilizada para cualquier fin, siendo el principal la inducción al
consumo, pero no ha sido el único, porque se ha detectado que incluso se ha
usado para sembrar odio, miedo y terror en muchos casos.
Otro medio de menos penetración que la televisión, es
la radio, porque es casi imposible competir con la inmensa gama de
posibilidades que ofrece el poder captar sonido y video al mismo tiempo. No
obstante, esto no le ha impedido aportar su parte en todo el tema de la
alienación y el intento de manipulación de la conducta de los ciudadanos. Cada
vez es mas frecuente escuchar música con contenidos ofensivos, violentos y de
un profundo odio hacia algunos sectores. Es preocupante ver la popularidad de
ritmos como el reggaetón cuyas canciones son, en un porcentaje altísimo, de un
contenido súper violento y ofensivo contra las mujeres y es alarmante ver como
los padres y madres, en lugar de orientar y educar a nuestras niñas y niños a
fin de que puedan mantener un criterio sobre este tipo de ritmos, les motivan
desde muy pequeños a que bailen y “disfruten”
de estas ofensas comprimidas en un formato de audio, todo esto, basándose
en una supuesta inocuidad del mensaje asociado a la moda y a los nuevos
tiempos.
Independientemente de los tiempos que vivamos o de lo
post modernos que nos sintamos, la ofensa, el maltrato, la pérdida de valores,
el desvío de los principios, son temas atemporales que no deben ser exaltados,
sino que por el contrario deben irse atacando y eliminando cada vez mas, si lo
que nos proponemos es el desarrollo evolutivo de nuestra especie. Cualquiera
que crezca influenciado por la violencia y el desprecio, será violento y
despreciará a quienes le rodean. Lo mismo ocurre a quien crece siendo
despreciado y manipulado por las grandes corporaciones que sin ningún tipo de
bochorno solo tratan a los seres como consumidores vulgares, sin tomar en
cuenta el monstruo que pueden estar creando; estos seres se levantan siendo
unos inadaptados sociales que manifiestan un profundo odio hacia todo lo que
les rodea, odio que es mas profundo en la medida que el poder adquisitivo es
menor, porque su capacidad de consumir es poca, cosa que le ha colocado en
desventaja durante toda su vida y termina tratando de obtener lo que quiere o
necesita a cualquier costo.
Podría decir, sin temor a equivocarme que los medios
de comunicación de masas se han convertido en una especie de "Caballo de Troya" que se
instalaron en nuestros hogares y espacios de habitabilidad con la finalidad
inicial de entretener, informar y educar entre otras, pero adicionalmente han
tomado por asalto estos espacios, agarrando desprevenido al ciudadano común,
quien día a día es víctima del bombardeo constante de publicidad
asociada al consumismo, a la ideologización, a las tendencias de la moda y una
larga lista de factores que han convertido a estos medios en grandes
trasgresores y violadores de la intimidad de las personas.
Desde luego, les hablé sólo de la televisión y la
radio no por ser los únicos, sino por ser históricamente los que han tenido
mayor poder de penetración, pero desde luego, de una forma muy seria no podemos
dejar de mencionar al cine, la prensa escrita, las vallas publicitarias y por
último pero no menos importante y penetrante la internet que se ha constituido
en la suma de todos los anteriores, porque desde la comodidad de un computador
personal, una tableta o un teléfono (por sólo citar tres elementos), podemos
tener acceso a cualquier cantidad de contenido de audio, video, escrito o de
cualquier índole que se nos pueda ocurrir. Ahora mismo, es muy probable que
usted esté leyendo estas líneas desde cualquiera de los dispositivos ya
mencionados o de otro que o se omitió o que para el momento de redactarlas aún
no existía.
Tomado de mi publicación "Repudio al Tirano y la Tiranía" que puede ser encontrado en las siguientes direcciones WEB:
Lulu.com: Repudio al Tirano y la Tirania
Payhip.com: Repudio al Tirano y la Tirania
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